EUDLF:Enemigos
de lo ajeno
- LEJOS
DE LAS LEYES DE LOS HOMBRES:
Yo he visto las maravillas de
la creación sin ni tan siquiera abrir los ojos. Y tu
siempre has estado a mi lado, a miles de kilómetros o
entre mis brazos. Te amo como se ama por primera vez,
cuando aún no hay constumbres. Lejos de las leyes de los
hombres, donde se diluye el horizonte. He visto el
paraíso y el infierno sin ni tan siquiera abrir los
ojos, y tu siempre has estado a mi lado, a miles de
kilómetros o entre mis brazos. Te amo como se ama por
primera vez cuando aún no hay costumbres. Lejos de las
leyes de los hombres donde se diluye el horizonte.
- INSURRECCIÓN:
¿Dónde estabas entonces
cuando tanto te necesité? Nadie es mejor que nadie pero
tu creíste vencer. Si lloré ante tu puerta de nada
sirvió. Barras de bar, vertederos de amor... Os enseñé
mi trocito peor. Retales de mi vida, fotos a contraluz.
Me siento hoy como un halcón herido por las flechas de
la incertidumbre. Me corto el pelo una y otra vez. Me
quiero defender. Dame mi alma y déjame en paz. Quiero
intentar no volver a caer. Pequeñas tretas para
continuar en la brecha. Me siento hoy como un halcón
llamado a las filas de la insurrección.
- MI
PATRIA EN MIS ZAPATOS: Jamás
he podido respetar esas extrañas leyes. Jamás lo podré
disimular, luna vuela y hazme a mi volar. Estás tan
lejos de mí que a veces pienso que nunca te encontré.
Un mundo extraño, dormido, a punto siempre de estallar.
Digo que volveré, primero debo aprender a caminar. Sin
ti sobreviviré, muy lejos tu nombre me acompañará. Mi
patria en mis zapatos, mis manos son mi ejército; nace
luna fría, nace y hazme olvidar. Mírame, soy
provisional; tú también y nadie te comprenderá.
Quédate un minuto más; luna azul descansa y hazme
descansar. Correré y gritaré si realmente queda algo
que gritar. Lucharé y conquistaré si en verdad queda
algo por conquistar. Hablar donde las palabras mueren;
mis ojos llegan más allá; soñar, trabajo de dioses;
luna vuela y hazme a mí volar. Extrañas leyes en un
mundo extraño. Como a una niña de verdad te encontré
llorando.
- AVIONES
PLATEADOS: Veo
tu casa desde mi balcón... chimeneas y tu ropa al sol.
Aviones plateados rozando los tejados. Vestido y en la
cama vigilo tu ventana; miro libros de pintura que robé.
No tengo hambre. Hoy, no comeré. No sé de qué me
quejo, ya tengo lo que quiero. Soy libre ante el espejo.
No salgo ahora que puedo. Y tú siempre dices que soy un
alma del averno. Tendré que darte la razón, quizá sea
cierto. Siempre suelo querer lo que no tengo. Y ahora que
ya no estás aquí me voy consumiendo. Ropa sucia,
cuadros que he "pintao", discos viejos,
"to" por ahí "tirao". Barba de
quince días... no me levantaría. Desorden en campaña.
Ahora sé que me engaña. Credenciales de posesión, qué
tontería... estos celos me han "abrasao". No
sé qué me creía. Y yo que decía, por fin, ahora la
tengo, y ya estaba a la vuelta de "tó". A ver
si aprendo... Y tu carta me confundió. Ahora lo
entiendo. Tu mirada me lo advirtió: nunca mas vuelvo.
- ZORRO
VELOZ: Mi
coraza es como la de las tortugas y tengo alma de oso
hablador. Entre lobos y cabras de las alturas, aquí
estoy, tengo la piel de un castor. Verdes lagos y bosques
sin fin, como aquella vez quiero volver; y mi memoria se
vuelve a oscurecer. Aquellas sensaciones son recuerdos de
anteriores vidas. Y la niebla me confundió, vi tu sombra
y te perseguí. Entre juncos te veo nadar, háblame, dime
que es verdad. A lo lejos te veo correr. Espérame, dime
que eres tú. Espejismos de atardecer, ¿fue verdad o me
lo imaginé? Soy, soy, zorro veloz otra vez. Fui
castigado a volver. Dime donde vas. Anoche te vi pasar,
sé que no regresarás. Mi coraza es como la de las
tortugas, y tengo alma de oso hablador. Entre lobos y
cabras de las alturas, así soy, tengo la piel de un
castor. Verdes lagos y bosques sin fin, como aquella vez
quiero volver; y en mi memoria se vuelven a oscurecer
aquellas sensaciones. Son recuerdos de anteriores vidas.
Y la niebla me confundió, vi tu sombra y te perseguí.
Entre juncos te veo nadar, háblame dime que es verdad.
Soy, soy, zorro veloz otra vez. Fui castigado a volver.
Tierra, dime donde vas. Algún día te pararás, no
volverás a girar.
- LAS
PALABRAS SON CANSANCIO: Mírame
a la cara, y dime lo que ves; Un ser loco por vivir en
paz, ¿qué otra cosa es vivir sino enloquecer? No soy el
centro del mundo, porque un día salí despedido hacia
las estrellas, borracho del azul del cielo. ¿Cómo
pretendes que sea responsable? Palabras que son
cansancio. Pero yo te prometo inventar, un lenguaje nuevo
para ti. La gran pesadilla es despertar, cuando no se
tiene otro lugar, mas allá de los propios sueños. ¿Y
cómo pretendes que sea responsable si todos nacimos para
beber la vida a tragos? Y al despertar te recuerdo
rodeada de esa quietud con que vivías a mi lado, para
velar por el silencio primitivo. Palabras que son
cansancio. Pero yo te prometo inventar, un lenguaje nuevo
para ti. Mírame a la cara, dime lo que ves, un ser
huraño y solitario, ¿qué otra cosa es vivir sino
soledad? Y ahora mira hacia afuera, y dime lo que ves hay
un mundo yermo y solitario, ¿qué otra cosa es el mundo
sino soledad? ¿Y cómo pretendes que sea responsable? No
quiero hablar, ni tampoco que me hables, si al despertar,
te recuerdo rodeada de esa quietud con que vivías a mi
lado, para velar por el silencio primitivo. Palabras que
son cansancio. Pero yo te prometo inventar, un lenguaje
nuevo para ti. La gran pesadilla es despertar cuando no
se tiene otro lugar, más allá de los sueños.
- SOY
UN ACCIDENTE: Soy
un accidente, un error de medida. Un viajero de barro que
se lleva la corriente... Soy el salvaje que derriba sus
dioses, que se atrinchera en tu cama. Soy la galerna que
te azota. ¡Yo conjuro al huracán! Soy el hombre que
veis. Eso digo a mis pocos amigos. Quisiera no correr,
quedarme a ser tu torbellino. Busco una orilla extraña
pero yo no soy Ulises. Que nadie me ate cuando las
sirenas canten. No trato de conseguir perdurar porque sé
que sólo soy un accidente. Tú eres el fuego, yo la
zarza que no se consume. Tú las murallas, yo enemigo que
vela. Y cuando vuelva el guardián del universo, a pedir
cuentas, delvolveré el trigo a su dueño. No pretendo
conseguir perdurar porque sé que sólo soy un accidente.
Soy como un animal agazapado y vigilante. Soy el caos o
sólo un alma polvorienta. Soy un accidente...
- LOS
ÁNGELES NO TIENEN HÉLICES:
Como garfios de plata se
clavan tus dedos en mi cuerpo, y tu risa se gasta entre
mis besos encendidos. Olor de algo que no existe, de
amor, que tal vez no existió jamas. Quiero atarme a este
momento, que pasó que ya no estás. Quiero quedarme
clavado en tu mirada. Fulminado por ese algo que
desprendes. Como fauces de loba se clavan tus dientes en
mi cuerpo y tu risa se gasta entre mis labios encendidos
de pasión. Aferrarme a tu cuerpo desesperadamente a ese
momento que pasó que ya no estás. Entre las sombras de
esta cama, besándome despacio, eres la fiera que apenas
conozco. Quiero morirme en este momento, quiero quedarme
clavado a tus besos. Quiero morirme en este momento,
quiero quedarme clavado a tu cuerpo. El nuestro no es un
amor perfecto, pero tampoco los ángeles tienen hélices.
A veces te busco y solo quiero sexo, sólo quiero tu
cuerpo. Y tu me dices que no somos felices. Eres lo que
busco siempre que te alejas dejándome vacío a tus
espaldas. En esta vieja cama de habitación de hotel
barato. Temblando, como un perro viejo...
- NO
ME ACOSTUMBRO: Tan
lejos los recuerdos de días felices y extraños. Mis
viejas fotos mienten, tu pelo es más liso y claro. Un
ángel sobrevuela la tela invisible de araña, que el
tiempo puso en ellas y no logro recordar: ¿por qué esas
flores raras crecen en las aceras para ti? Volveré a
cogerlas, ¿sabes? No me acostumbro a estar sin ti. Otra
vez jugaremos a guerra en la selva, gritando como niños,
aullando en la fría niebla. No logro acostumbrarme aún
a ser adulto. Sonríes en mis manos y no recuerdo: ¿por
qué esas flores raras crecen en las aceras para ti?
Volveré a cogerlas, ¿sabes? No me acostumbro a estar
sin ti. Volveré a esperar la noche, de pie en el oscuro
rellano, que vuelvas despeinada de los bares cerrados.
Tan lejos los recuerdos, lejos de ti en la calle, busco
en mis viejas fotos y no he logrado recordar: ¿por qué
esas flores raras crecen en las aceras para ti? Volveré
a cogerlas, ¿sabes? No me acostumbro a estar sin ti. No,
no me acostumbro; antes del invierno estaré ahí. Hay
serios problemas, ¿sabes? No me acostumbro a estar sin
ti. ¿por qué esas flores raras crecen en las aceras
para ti? Volveré a cogerlas, ¿sabes? No me acostumbro a
estar sin ti. Otra vez jugaremos a guerra en la selva.
- ¿PARA
QUÉ SIRVE UNA HORMIGA?:
Su hatillo contenía una sola
riqueza. Su casa es el camino, madreselvas y palmeras. No
quiere riquezas, no quiere poder, él sólo quiere ver
amanecer, tumbado en la hierba a la orilla del mar. Si
hay hombres que han consagrado toda su vida a hacer
cometas y verlas volar, contéstame, ¿para qué sirve
una hormiga? y luego dime si es santo el caimán. Hay
hombres meditando en montañas junto al cielo. Ellos te
cuentan que las aguilas les hablan y que hubo un día en
que las montañas volaban. Si las montañas podían
volar, contéstame ¿para qué sirve una hormiga? y luego
dime si es santo el caimán. Si esta tan claro y me dicen
que tu eres sabio, convénceme de que es santo el
caimán.
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