EUDLF:Cuando
la pobreza entra por la puerta...
- DULCES
SUEÑOS: Nada limpio a que jugar, ni
objetivos que cumplir; tus ilusiones morirán... días
grises hasta el fin y en tus ojos una luz se apaga. Ojos
tristes al mirar los mapas. Ningún sitio a dónde ir,
ninguno al que regresar. Nada que te haga reir, nada que
te haga llorar. El amor de las viejas novelas murmura un
deseo a las estrellas. Coge mi mano y duerme junto a mí;
si no te importa, me quedaré aquí hasta el fin. Sin
mirarnos, sin hablar, veremos el sol salir; dulces drogas
nos dirán que hay un mar cerca de aquí. Y en tus ojos
otra vez la vida tiembla en una vela consumida. Y en el
silencio te oigo palpitar; siempre hay un alba en la que
despertar. Coge mi mano y duerme junto a mí; si no te
importa, me quedaré aquí. Dulces sueños. Escondidos de
la noche y de los horrores negros.
- A
CUALQUIERA PUEDE SUCEDERLE: Como las alondras
por la mañanita salgo de las sombras para ver tu carita.
Carita de lápiz, risa de grillito, vámonos para Cádiz
a comer pescadito. Si por el camino hace mucho frío
será que San Pedro sa habrá confundido; se habrá
confundido que eso no es muy normal que yo mucho te haya
querido y que te quiere aún igual.
- EL
MONTE DE LAS ÁGUILAS: El camino hacia el
río aún está casi igual; las cuevas de los montes, la
casa y el pinar. Regresé para siempre, quién me lo iba
a decir; sueños que rajan el alma, un día por fin me
decidí. He vuelto aquí; lo ví todo tan absurdo... La
tempestad me trajo hasta aquí, nido de águilas... Tras
el temporal ya no es como allí, la tierra mojada huele
bien. La tempestad me trajo hasta aquí, nido de
águilas... La tempestad me trajo hasta aquí, nieva en
las montañas y hace sol. Sopla una brisa fresca, ya
dejó de llover. El silencio no me abruma, la tormenta no
impide dormir. Árboles bajo el cielo, libertad de los
ríos; los tesoros de los bosques, las ardillas en los
pinos. Y me interné en el Monte de las Águilas...
- EL
LOCO DE LA CALLE: Pierdo mis defensas
en los recodos de la angustia. Busco una mirada, cada
momento, en todas partes. Mi vida no es de nadie, ni yo
le pido a nadie nunca que haga algo que yo mismo jamás
haría sin dudarlo. Y solo sé que no puedo estar; si tú
te vas, mi casa voy a quemar. Mi chica está tan sola que
busca el centro de la calle. Su puerta y su mirada
siempre abiertas de par en par. Y sola, sé que no puede
estar; y ahora sé que se perderá. Y al final, sólo
envidia y ambición; y ya sé que sin buscar no
encontraré. Paso al loco de la calle. Paso al ansia de
vivir. Mi cuarto es tan pequeño que nunca encuentro sus
esquinas. Desde que tu te has ido, se ríe de mí la
soledad; te espero en los caminos y te confundo a todas
horas. Y solo sé que no puedo estar; si tú te vas, mi
casa voy a quemar. Y al final, sólo envidia y ambición;
y ya sé que aunque busque nunca encontraré. Paso al
loco de la calle. Paso al ansia de vivir.
- CUANDO
LA POBREZA ENTRA POR LA PUERTA, EL AMOR SALTA POR LA
VENTANA: Bendeciré, sexta planta,
puerta C. En el ascensor mi vecinita huele bien. La
pobreza entra por la puerta, el amor salta por la
ventana. Doña Foca va a la compra en zapatillas hogar,
comida y una cama. Niños hambrientos, el abuelo nos
dejó. Ya no me besas nunca, ya no me amas. Como voy a
besarte, gorda y con bata. En las paredes, estampas de la
comunión, jaulas con pájaros y una foto de mamá. Otra
vez sopa, caldo de sobre Sopicrem. Tristes galletas del
enano Catiplán. La pobreza entra por la puerta, el amor
salta por la ventana. Don Zapato lee el diario en el
lavabo, su mujer se llama Amparo. Comida para perros, con
vitaminas mil. En la bodega dicen que no hay derecho, con
tanta celulitis, no es raro que si la rutina entra por la
puerta, el amor salte por la ventana. Doña Foca es una
loca peligrosa, tiene un pato en una palangana. La
pobreza entra por la puerta, el amor salta por la
ventana. Don Zapato es un vejete espabilado, se pasa el
día en la cama. La pobreza entra por la puerta, el amor
salta por la ventana. Doña Foca es una loca peligrosa,
tiene un pato en una palangana. Las gallinas picotean la
basura. Celia es tan pequeña y siempre pide arroz. El
protector de los pobres algún juguete le dió. Su madre
la vio nacer sobre paja y cartón. Casas con techos de
latón y suelos de barro, manchas grotescas de humedad
por las goteras. Perros y niños bajo un chaparrón.
Ventanas sin cristal, entra el vendaval.
- QUERIDA
MILAGROS: Esta mañana al salir
a patrullar, hallamos muerto al soldado Adrián. Como
manda el reglamento procedimos a buscar los objetos que
llevara. Sólo hallamos esta carta: "Querida
Milagros, llevo seis días aquí. Te echo de menos, no
puedo vivir sin ti. He visto las explosiones brillando a
mi alrededor. Tengo miedo, no lo oculto, sólo me queda
tu amor. Por ahora la suerte me ha sonreído; necesito
verte, aquí no hay amigos; no estaría de más que
alguien me explicara, qué tiene esto que ver contigo y
conmigo. Querida Milagros, queda tanto por vivir. Sería
absurdo dejarse la piel aquí. Querida Milagros, aún no
he podido dormir. Un sueño frío me anuncia que llega el
fin. Cuando leas esta carta háblales a las estrellas,
desde que he llegado aquí sólo he hablado con ellas.
Por ahora la suerte me ha sonreído; necesito verte,
aquí no hay amigos; no estaría de más que alguien me
explicara, qué tiene esto que ver contigo y conmigo.
- ¿HAY
ALGUIEN AHÍ?: Esto es como una prisión
donde no hay nadie más que yo. Miro hacia el exterior;
me pregunto que sucedió. Ni luces, ni ruidos, todo es
muy extraño; los coches vacíos, ¿qué ha pasado aquí?
Silencio, silencio, sólo oscuridad... y este silencio.
Es un cuento de terror, son las ocho y no amaneció;
sólo sé que me dormí y que hacía mucho calor. No hay
chicas, ni calles, todo está desierto; silencio,
silencio... vaya situación; ni vivos, ni muertos, sólo
oscuridad... y este silencio. Eo! ¿Hay alguien ahí? Eo!
¿Hay alguien ahí? Cines vacíos para mí; barcos de
vela para mí. Eo! ¿Hay alguien ahí? Eo! ¿Hay alguien
ahí? Estoy llorando en el balcón... mi erizo no
regresó. Miro hacia la oscuridad... cosas raras pero
nada más. Ni luces, ni ruidos, todo es muy extraño; los
coches vacíos, ¿qué ha pasado aquí? Silencio,
silencio, sólo oscuridad... y este silencio. Eo! ¿Hay
alguien ahí? Eo! ¿Hay alguien ahí? Supermercados por
vaciar. Espárragos para cenar. Eo! ¿Hay alguien ahí?
Eo! ¿Hay alguien ahí? Zapatos caros sin pagar.
Conservas para merendar...
- OTRA
VEZ EN CASA: Es tan sencillo, cuando
vuelvo aquí... princesa de los recuerdos déjame olvidar
que tengo miedo. Eras la más bonita, cuando yo te
conocí; tú y la mujer pantera, solas en la oscuridad.
Es tan difícil continuar así; princesa de los
recuerdos, ayúdame a seguir, ¡sin ti no puedo! Después
de muchos meses... en casa otra vez. Barcos de guerra en
los muelles a punto para partir. Las banderas llorarán
más allá del mar; los hombres se destrozarán con esa
crueldad que nos da el cielo. Adiós, amigo del alma, no
quiero volver jamás. No quiero tener miedo de que todo
vuelva a empezar. Después de muchos meses... en casa
otra vez. Barcos de guerra en los muelles a punto para
partir. Los muchachos lucharán más allá del mar. Los
hombres se destrozarán con esa crueldad que les da el
miedo.
- NO
HAY DINERO PARA LOS CHICOS: Es la noche de la
revuelta; sube el mar hasta mi sector. Siempre todo o
nada, nunca hay elección. Han surgido brillantes
líderes, han temblado en el cielo gris. Momentos
fugaces; ahora no están aquí. Mira ese chaval de la
ciudad letal; barrio de las paredes sucias junto al
puente del río Besós. Se comercia con los deseos y con
la frustración. Los chavales son los correos, la última
generación. Te dicen "tú tranquilo", todo se
arreglará; utilizan tu destino y tú sin querer hablar.
Pasta gansa para fundirla; por lo visto funciona así. Yo
he nacido pobre; que "pecao" cometí. Quizá no
es así... te cuento lo que ví: casas tan altas como
ataúdes, ríos podridos por la ambición. No hay dinero
para los chicos; sin dinero no saben que hacer; eso es
tan duro... querer y no poder... Nos manejan como ellos
quieren, sólo nos dejan sobrevivir, necesitas dinero
para poder vivir. Quizá no es así... te cuento lo que
ví: casas tan altas como ataúdes, ríos podridos por la
ambición. Se comercia con las banderas y con la
necesidad. Vienen cuando no lo esperas, dirigentes no
faltarán. Te dicen "tu tranquilo", todo se
arreglará; utilizan tu destino. Me tengo que desahogar.
- SON
CUATRO DÍAS: Duerme la ciudad y en un
local oscuro junto al mar está tocando un músico de
jazz. Miras hacia mí y en tus ojos cansados puedo ver
que hay un nombre escrito de mujer. De su guitarra se van
notas de fuego; los acordes de cristal, hacia la
eternidad. Viejas canciones de amor, viejos poemas. Entre
el humo y el alcohol, la noche suena a jazz. Duerme la
ciudad y una muchacha negra entra en el bar. Parece
borracha -a ver quién no lo está-. Grita que los
blancos huelen mal. Años luz de soledad. Recuérdame
cuando me vaya. Besa el mar la arena gris y en la ciudad
la noche canta. Son cuatro días. La noche canta. Sentado
en un rincón mirando a dos gatos retozar. Triste estampa
ser rey de la creación, mientras toca un músico de
jazz. De su guitarra se van notas de fuego; los acordes
de cristal, hacia la eternidad. Viejas canciones de amor,
viejos poemas. Entre el humo y el alcohol, la noche suena
a jazz. Años luz de soledad. Recuérdame cuando me vaya.
Besa el mar la arena gris y en la ciudad la noche canta.
Son cuatro días. La noche canta...
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